Lancer observó el correo electrónico con sorpresa. No había remitente ni asunto, solo un mensaje inquietante:
"Usted ha sido seleccionado para entrar a Demon Network, una experiencia única en juegos online. Para acceder, trace los puntos que aparecerán a continuación con su dedo. Que disfrute su experiencia, señor Lancaster.
Atentamente,
Su anfitriona."
Confundido, Lancer vio cómo una figura punteada emergía en su pantalla. Dudó un momento, pero su curiosidad fue más fuerte. Al unir los puntos, algo extraño sucedió: la figura se iluminó y comenzó a brillar fuera de su monitor. Antes de poder reaccionar, sintió que su mano empezaba a desmaterializarse. El pánico lo invadió, pero no había vuelta atrás. Su cuerpo se desvaneció por completo, y cuando abrió los ojos nuevamente, ya no veía ni sus manos ni su cuerpo.
De repente, una voz desconocida resonó en el vacío:
— Por favor, seleccione un usuario.
"m_yagami", pensó rápidamente.
— Usuario registrado. Por favor, seleccione la apariencia de su avatar —dijo la voz.
Lancer imaginó un cuerpo atlético cubierto por un traje aerodinámico rojo. Su cabello también cambió, tornándose de un intenso color carmesí.
— Apariencia seleccionada.
Con asombro, observó cómo su cuerpo se materializaba, tal como lo había imaginado. Antes de poder procesar lo que estaba sucediendo, la voz volvió a hablar:
— Estas son las reglas del juego. Preste atención, solo las escuchará una vez. Este mundo se basa en la lucha contra demonios. Cada demonio derrotado le otorgará recomp
ensas y habilidades. Sin embargo, si muere en el juego, morirá en la vida real. Además, está prohibido traspasar áreas restringidas; hacerlo resultará en su eliminación inmediata. A medida que avance, más secretos serán revelados. Buena suerte.
Lancer, aún en estado de shock, recuperó la conciencia en este nuevo mundo. Era un lugar oscuro y opresivo, con paredes que aparecían y desaparecían sin sentido. Experimentó con su cuerpo, probando movimientos imposibles en la vida real. Descubrió que podía crear bolas de fuego con sus manos y realizar acrobacias que superaban las capacidades humanas.
Todo parecía bajo control hasta que, a lo lejos, divisó una silueta. Corrió hacia ella y, al acercarse, se encontró frente a una versión putrefacta y demacrada de sí mismo. Este reflejo demoníaco lo miró con odio en los ojos.
— ¡Maldito inútil! —espetó la criatura—. Nunca has sido capaz de hacer nada bien. No mereces seguir vivo, a menos que quieras demostrar lo contrario.
La versión demoníaca de Lancer encendió sus brazos en llamas y se lanzó al ataque. Lancer reaccionó instintivamente, esquivando los golpes con velocidad y precisión que jamás había experimentado. Su otro yo atacaba con furia, pero no lograba conectarle ni un solo golpe.
— ¿De qué tienes miedo, cobarde? —gritó la sombra—. ¡Si solo huyes, jamás enfrentarás tus problemas! ¿Dónde está esa ira que sentías cuando te humillaban? ¡Déjala salir! ¡Demuestra tu verdadero poder!
Lancer se detuvo abruptamente, dejando de huir. Enfrentó a su demonio con firmeza y, en un tono calmado, respondió:
— No es debilidad resistir la sed de sangre. Requiere mucha más fuerza controlar la ira que sucumbir a ella. Ya no soy prisionero de esos sentimientos. Lo que ocurrió en el pasado... pertenece al pasado.
El demonio lo miró con furia, pero Lancer no flaqueó. Había dejado atrás la oscuridad que una vez lo consumió, y en ese momento, entendió que este juego era mucho más que una simple batalla contra demonios externos. Estaba luchando contra sí mismo, contra sus propios miedos y traumas.
Este mundo tenía reglas claras, pero los verdaderos desafíos se escondían en su interior. Con una nueva resolución, Lancer se preparó para enfrentar lo que vendría, sabiendo que la verdadera batalla apenas comenzaba.
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario